lunes, 12 de septiembre de 2011
Pasión
Éxtasis y más éxtasis. Incontenible, indomable; mi cuerpo le invita, lo seduce, lo atrae. Tu cuerpo me seduce a mí.
Sombras que se entremezclan en medio de nuestras sombras. Las luces nos escapan por pudor, pero nosotros lo perdimos. Las luces nos escapan a medida que nuestros cuerpos se persiguen.
El deseo acompaño nuestro encuentro. Una taza de café y una taza de té quedaron olvidadas sobre la mesa.
Nuestros rostros se reencontrarán en algún momento despojados de lujuria y ¿se reconocerán? Reconoceré lo que te llevaste, reconocerás lo que dejaste en mí.
Deseo, lujuria, placer... de tí, todo de tí y de mí.
Borrador
El devenir de la mente al texto. Del texto al cuerpo. El estruendo de los pensamientos mezclados con los sentimientos. Miedo, dolor, decepción. Vos, yo, los demás. Los de aquí y los de allá en nuestras vidas. La indefinición y la inseguridad. La falta de forma y de ritmo.
Calmar la ansiendad
El estruendo de las teclas sonando me calma la mente. La mente vuelve al frenesí y la poesía invade mis oídos de nuevo. El huracán regresa con toda la fuerza y arrasa los pensamientos, todo se lo lleva. No devuelve, no perdona ni condena. Simplemente borra, olvida, aleja.
Dejarse llevar
La melodía de las teclas va creciendo lentamente y de repente se apodera de todo. Las palabras resuenan como gritos de libertad, de amor, de grandeza, de justicia... envuelven el ambiente que se hace cada vez más cálido, embriaga y endulza.
La despedida
Ya el cuerpo resiente tanto sentimiento acumulado. Las palabras se acumulan en el cerebro y ante la falta de espacio, de rapidez, se escapan por entre los poros, por los ojos, las manos. Escapan al eterno olvido. Escapan de ser plasmadas, condenadas a existir. Escapan mientras miles más se se siguen acumulando. La decisión entonces es desistir. Por hoy, no más.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Pobre de mí. El paisaje me muerde pero yo no lo voy a describir. El protagonista me hunde los colmillos pero no deseo prestarle atención. No cuento su historia; pero primero no oigo su historia, no quiero ¡cállate Vincent! ¿Por qué si digo palabras tengo que hablar de alguien? ¿Es obligatorio tocar un tema? Yo para nada lo deseo. Siento que puedo prescindir de ciertas cosas y aún así captar la atención del lector, por mi propio mérito. Sí, ya sé, de seguro la mayoría que lee esto me conoce y lo hace porque le invité a hacerlo, pero todo eso no es nada más ni nada menos que mi mérito propio. No es que no tenga nada para decir, ni que no se me ocurra cómo hacerlo, solo quise ponerme a prueba como escritora. Pensé ¿cómo puedo escribir sin usar nada más que mi propia elocuencia y habilidad? ¿Cómo puedo saber que me leen por cómo escribo y no por solo referirme a algo interesante? Y se me ocurrió esto, que invalida totalmente lo que acabo de decir sobre quienes me conocen y lo leen porque se los pedí. En todo caso, si no me conoces y llegaste hasta el final tal vez (y digo TAL VEZ) tenga alguiiiiiiito de buena escritora.
jueves, 28 de julio de 2011
Esto es díficil, de tanto escribir en mundos y lenguajes imaginarios me había olvidado cómo es decir las cosas desde mí lugar y desde mí persona.
Creo que hoy estoy más preparada que nunca para hablar de lo que siento y de lo que soy... al mundo y a mí misma.
Gracias por hacermelo ver.
Es por eso que, amiga, te quiero tanto.
jueves, 14 de julio de 2011
La fantasía del cobarde
Hermosa la mirada y hermosa la mujer que la portaba. Ahora la intriga me corroe,¿le habré gustado yo?
Ocasionalmente, en cada nuevo viaje recorro a todos los pasajeros cuidadosamente, examino cada parada en busca de sus ojos, su boca y su cabello. A veces presto excesiva atención a cada nuevo pasajero que se sube al bondi; cuando pienso que la encontré me escondo en las páginas de un libro, en las veredas gastadas de la calle, en algún bebé cercano. Pero cuando vuelvo a ver a la sospechosa y me doy cuenta que no es aquella a quien busco, vuelvo a la inspección.
La busco una vez más, sólo para verla...hermosa y lejana; la fantasía de lo que nunca será, de lo que no me atrevo a buscar.
miércoles, 27 de abril de 2011
descolgadura
No eras tú quien me hería ni yo quien huía. Todo es relativo.
A través de cristales y segundos y muñecos de trapo y papelitos libres...
¿Quiénes somos?
No me soporto cuando me pongo así.
Dejame simplemente la seguridad de que tus días y mis noches van a terminar cuando acabe de pulsar los botones del teclado.
lunes, 25 de abril de 2011
frasesita
Ahora imagina que se queda como está.
¿Cuál de las dos visiones prefieres?